Estocolmo 2007





Decidimos acercarnos a Estocolmo aprovechando el puente de Mayo de 2007. Posiblemente es el viaje más frió que he realizado a pesar de asistir a las celebraciones de la fiesta de la primavera. Después de sufrir en mis carnes el clima no me sorprende que los suecos se bañen en la costa del sol en pleno mes de febrero.



Estocolmo está situada sobre catorce islas de las cuales Gamla Stan es la principal y más céntrica. Eso convierte al barco en un medio de transporte muy recomendable a la vez de obliga a la construcción de un sin fin de puentes. En la imagen tomada desde la isla de Skappsholmen aparecen Gamla Stan a la derecha y Sodermalm al fondo.







A pesar de estar en el mes de mayo, el sol se encontraba triste y débil. Muy distinto al sol del mes de mayo español.




Nos encontrábamos alojados en el alberge de Chapman & Skeppsholmen situado en un barco frente a Gamla Stan. Aunque cabía la posibilidad de alojarse en el mismo barco preferimos hacerlo en el edificio contiguo ya que podríamos optar a una habitación de cuatro personas y así tenerla en exclusiva y aunque no tenia baño propio si disponíamos de un lavabo dentro.







Aun así no pudimos evitar la tentación de darnos una vuelta por este barco velero del siglo diecinueve. La verdad es que alojarse aquí hubiera sido una forma de hospedaje de lo más original.





Coincidió nuestra estancia con el sesenta cumpleaños del rey Carl XVI Gustaf de Suecia por lo que se designaron tres días de celebraciones. Esto nos impidió poder visitar el palacio real que se encontraba en la orilla frente a nuestro alberge. Eso si, pudimos ver varios desfiles, festejos e incluso este pequeño desembarco militar.




Todo Estocolmo es como un puerto continuo del que salen embarcaciones a todas partes. La mayoría de los Holmienses, pues ese es su gentilicio, poseen una embarcación de recreo.





Situados en la isla de Sodermalm podemos avistar Gamla Stan en la que sobresalen la catedral de Estocolmo y la iglesia alemana.





Gamla Stan es el centro histórico de Estocolmo y esta formada por diversas callejuelas de origen medieval. Una de las más importantes es Prästgatan donde se agolpan diversas tiendas preparadas para el turismo.






En la otra orilla de Gamla Stan podemos divisar la isla de Kungsholmen, en la que se encuentra el ayuntamiento de Estocolmo construido en 1923. Posteriormente pudimos acercarnos a verlo tras surcar varios puentes, pero sin poder entrar en él a causa también de las celebraciones del cumpleaños del regente.






Y como no podía ser de otra manera, nos aventuramos a coger un barco hasta el pueblecito de Vaxholm. Mas por el viaje en si que por el destino. El ya de por si frió reinante y el aire húmedo generado por la velocidad del barco, nos dejó prácticamente congelados. Como se puede ver en la imagen.





Aun así permanecimos en cubierta, ya que la navegación por todo el archipiélago repleto de pequeños pueblecitos, incluso de diminutos islotes en ocasiones habitados por una sola casa, era digna de presenciar aunque tuviéramos que pasar algo de frió. Por esta zona sorprende el colorido de las casas, en su mayoría fabricadas en madera.




Vaxholm es un pueblecito tranquilo situado a orillas del mar báltico en la isla de Vaxön. Es un conocido destino de vacaciones para los Holmienses que, como todo en escandinavia, goza de una limpieza y orden fuera de lo normal.





Esta fue la única gasolinera que encontramos y, como no, servia para abastecer barcos.




Esta fortaleza frente al pueblo, fue construida en 1544 y supuso en su momento un bastión de defensa de ataques marítimos a la ciudad de Estocolmo.





El problemas de residir en un archipiélago es que, a pesar de la gran cantidad de puentes que existen, para ir de la isla de Skeppsholmen a Djurgärden hay que recorrer un largo camino a pesar de encontrarse una enfrente de la otra. Aquí nos encontramos en el puente de entrada a esta última isla, con la cara de frió pertinente.




Nada mas pasar el puente podemos encontrar el museo Vasa. Se trata de una construcción que aloja al grandioso barco Vasa. Un impresionante buque de guerra mandado construir por Gustaf II Adolf que zozobró en su primer viaje. La altura del museo alcanza las siete plantas para poder dar cobijo a tan imponente buque.




En la isla de Djurgärden se encuentra el Museo de Skansen, un autentico museo viviente de unos trescientos mil metros cuadrados con autenticas casas y construcciones provenientes de distintos lugares de suecia y que muestran el estilo de vida rural de hace mas de cien años.




En dicha isla también podemos encontrar diversos animales de la región como este alce que todavía no había desarrollado su nueva cornamenta.




Era la hora de reponer fuerzas. Por todo Skansen se pueden encontrar estos puestos de comida rápida. Aquí paramos a comer unas hamburguesas muy discretitas y unas patatas bastante aceitosas.



Cuando cae la noche, intentamos permanecer lo menos posible en el exterior, El la zona de Gamla Stan se pueden encontrar varias tabernas donde entrar en calor. Esta era una de ellas.




Y para despedirnos de Estocolmo decidimos cenar esta noche en el restaurante Blä Dörren situado en la isla de Södermalm. Aquí pudimos probar alce y reno. Ambos estaban muy ricos pero me quedo con el segundo.